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Este
estudio propone un recorrido que va desde la persona del escritor,
a traves del personaje literario, hasta la persona del lector
y del escritor como lector. Se detiene a analizar, a lo largo
del camino, las relaciones del personaje con los distintos
elementos que componen el texto literario, la diferente forma
en que el autor ha de introducirse en un personaje novelesco
frente a un personaje de relato breve, las características
esenciales que procuran vida a un personaje de ficción, así
como las funciones que desempeña éste en el discurso narrativo.
«Con
estos hilos Isabel Cañelles ha tejido un libro lleno de sensatez
y de verdad literaria. De toda la historia de la literatura
ha seleccionado un puñado significativo de ejemplos prácticos
referidos a personajes bien y mal construidos, de buenas y
malas palabras. No da fórmulas mágicas, porque eso en literatura
no existe, pero su texto sí ayuda a agudizar los sentidos
y a combatir esos vicios que acechan a todo aquel que se acerque
a la escritura. Con este libro Isabel Cañelles enseña cómo
hacer que un personaje que está clínicamente muerto resucite,
haciéndole el boca a boca, mediante una transfusión de palabras,
y ofrece, quizá sin proponérselo, ayuda y consuelo a todos
aquellos aprendices de escritores que en este preciso instante
venderían su alma al diablo por crear a un personaje inmortal
de carne y hueso y que en cambio se encuentran en las manos
con un huevo pintado de madera.»
Del prólogo de Eloy Tizón
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